¡La vuelta a las aulas ya está aquí! Y el revuelo es increíble. Tal y como veníamos planteando desde Una Nueva Educación para una Nueva Realidad, las necesidades de cada una de las familias es diferente (unas pueden teletrabajar y otras no, unos pueden conciliar y otros no, hay quien pide presencialidad y hay quien prefiere educación a distancia), sin embargo, a pesar de que todas esas diversidades son reales, no han sido contempladas por el gobierno para diseñar un plan para la vuelta al cole que ofrezca una solución a sus ciudadanos. 

No sólo se juega con la salud de las familias, sino que intentan aumentar el factor miedo para someterlas  y lograr sus objetivos. ¡Basta ya! Esta nueva situación no impacta solamente en la sanidad, ni en la falta de conciliación laboral, ni en la incapacidad de nuestros políticos, esta situación, como cualquier otra crisis trae oportunidades maravillosas  para superarnos como individuos, como familia, como sociedad y crear esa sociedad que deseamos tener.

Cada uno de nosotros somos capaces de tomar las mejores decisiones para nuestra familia y nuestros hijos, cada uno de nosotros tomaremos mejor que nadie la decisión que más convenga a nuestra familia y que mejor se adapte a cubrir sus necesidades, ya que somos los que mejor las conocemos.

No olvidemos que es el pueblo quien elige a sus representantes, pero que nuestras vidas, nuestra salud y la de nuestros hijos no les pertenecen. 

Por medio del miedo se está intentando controlar a aquellas familias que aseguran no llevar a sus hijos al colegio por considerar que no se han tomado las medidas oportunas para sentirse seguros y que no se han contemplado ni buscado soluciones que integren las necesidades reales de esta sociedad.

El gobierno dispone de medios más que suficientes para establecer la educación a distancia, hace mucho que tiene desarrollado el CIDEAD, el Centro para la Innovación y Desarrollo de la Educación a Distancia que proporciona, a través del Centro Integrado de Enseñanzas Regladas a Distancia, atención educativa para los niveles de educación primaria, secundaria obligatoria y para adultos, bachillerato y estudios de formación profesional a los ciudadanos españoles en el exterior y a aquellas personas que, aun residiendo en territorio nacional, se ven imposibilitadas para recibir enseñanza a través del régimen ordinario.

No llevar a los niños a las aulas no supone absentismo escolar, por lo tanto. No preparar dichas aulas en condiciones o no facilitar vías alternativas a las familias que así lo requieran sí es faltar a las responsabilidades adquiridas.

 

 Cada vez son más los profesionales que están saliendo para defender y dar voz a estas familias que se han posicionado en este sentido. Os dejo algunas muestras de ello.

 

http://desousaabogadas.com/vuelta-al-cole/

https://www.granadablogs.com/juezcalatayud/2020/08/eso-de-que-quitaran-los-hijos-a-quienes-no-los-lleven-al-cole-por-el-bicho-es-una-leyenda-urbana/